Más evaluación de impacto y menos recortes indiscriminados

En España en los últimos años la administración central del Estado y los gobiernos autonómicos han llevado a cabo políticas de ajuste presupuestario, sobretodo en el ámbito de la sanidad, para reducir el déficit público. Sin embargo, la poda indiscriminada ha obedecido más a un impacto económico a corto plazo, sin tener en cuenta el impacto económico y social a medio y largo plazo. Una herramienta que ayuda a conocer el alcance políticas a medio y largo plazo, es la evaluación de impacto. La evaluación de impacto, muy utilizada por agencias internacionales y administraciones públicas europeas, nos muestra si los programas funcionan o no funcionan, por qué, cómo y cuando funcionan y que beneficios e inconvenientes tienen para los usuarios. En definitiva, la evaluación de impacto da criterio a la hora de tomar decisiones y hacerlo con acierto. Lo contrario es improvisar y crear una hipoteca social y económica para las futuras generaciones. Cuando esto ocurra los actuales decisores públicos ya no estará en el poder.